Después de lo que leyeron en mi escrito anterior sobre mi primera chupada tuve contacto nuevamente con el padre de mi amiga. ¿Quieren saber qué pasó?
De vuelta del viaje por un tiempo no fui a su casa. Quería evitar el contacto y me sentía culpable. Desde la perspectiva entiendo que no tenía culpa de nada pero en aquél entonces me sentía así. Hasta que llegó el cumpleaños de mi amiga y tuve que ir, no tenía excusa, salvo confesarle lo que había pasado y eso no pensaba hacerlo.
El día del cumpleaños estábamos todos los compañeros de colegio y demás amigos en su casa, por lo que éramos muchos. al llegar saludé a todos, incluidos sus padres. No mire a los ojos al papá.
Pasadas varias horas, con la música a un volumen muy alto y con bastante alcohol en el cuerpo, fui al piso superior para refrescarme en el baño. al subir la escalera me noté un poco mareada pero con plena consciencia de mis pasos. Entré al baño, hice lo que tenía que hacer, me refresqué, me acomodé y salí.
Al abrir la puerta ingresó abruptamente el papá de mi amiga, cerrando rápido y arrinconándome. Muy cerca mío me dijo: